wwww.paztotal.org
Hablar sin Pensar

Leido 141 Veces

Reflexion (Paz Total)

El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ira. Proverbios 13:3.

Hace tiempo estaba en una panadería y estaban cerca de mi dos personas conversando, una le decía a la otra, que no hiciera otra vez una venta así como lo había hecho, debido a que su cliente se tardaba en cancelarle su pedido por las condiciones que su vendedor le había dado. Muchos de nosotros muchas veces podríamos hablar sin pensar en nuestra conversaciones con otras persona, en vez de pensar lo que vamos a decir, es decir que nuestra boca habla antes que nuestro cerebro, esto lo podemos hacer cuando estamos vendiendo un producto o conversando con otras personas, y les damos soluciones anticipadas sin haberlas meditado conscientemente. La facultad del habla es un talento (O capacidad intelectual como aprendemos las cosas), que debiéramos cultivar. Es uno de los dones que hemos recibido de Dios, ninguno puede ser una bendición mayor que este. Con la voz convencemos y persuadimos; con ella oramos y alabamos a Dios. En nuestra actualidad vivimos en este mundo difícil y complicado, muchos de nosotros actuamos y hablamos despectivamente en un momento cuando se nos cuenta un problema, este puede ser un chisme, el que cuenta para perjudicar a otro, aunque sea cierto lo que se cuenta, es decir muchas veces juzgamos a otros que no estén de acuerdo con nuestras opiniones o ideas que no son viables para la vida personal de cada quien. Las Palabras que hablamos pueden influir mucho en la personas, sea para vida o para muerte, con ella alabamos, bendecimos y honramos el nombre de Dios, con ella podemos maldecir a las personas, como expresa Santiago 3:9. “Con ellas bendecimos a Dios Padre, y con ellas maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios” Nuestra Cultura actual nos exige, y el uso de la facultad del habla es parte de todo ramo tanto en el servicio como en nuestra actividad diaria sea en nuestro empleo, estudios, etc., Entre la vida familiar y en nuestras relaciones mutuas. Hemos de hablar con tonos agradables, a usar un lenguaje puro y correcto, y palabras dulces bondadosas y llenas de cortesía. Así como lo hacía Cristo a toda aquella persona que se le acercaba le hablaba con amor y ternura; El Señor nos insta “sea nuestras palabras siempre con gracia. Colosenses 4:6” Al tratar de corregir a otros, debiéramos hacerlo con tacto, cuidando siempre nuestras palabras. Ellas son para vida y muerte, cuando hagamos reprensiones, (tratemos de no hablarles) con palabras severas(a nuestros, hijos, hermanos, amistades) porque nuestras expresiones imprudentes no podrán tener ningún efecto personal hacia ellos. (Como Enriquecer La Personalidad Elena G, de White P. 270-272). Nuestra facultad del hablar debe ser cultivada, ya que este es una de las bendiciones de Dios dada a usted y a mí, antes de hablar hoy pensemos primero y si nuestra palabras van a dañar mejor callemos.

Autor: Carlos Ramirez

Fecha de Publicación: 29-Nov-2017