wwww.paztotal.org
Puedes escuchar su voz aun?

Leido 107 Veces

Reflexion (Paz Total)

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20

En uno de estos videos que circulan en las redes sociales, me asombro ver uno de una mujer que cocía empanadas (mezcla de harina de maíz rellenas y fritas en aceite) lo asombroso no eran las empanadas sino el hecho de que las metía con la mano descubierta en el aceite hirviendo, no era un truco, hasta le metía la mano al aceite y giraba y acomodaba las empanadas para que cupieran mas en el sartén y todo con la mano descubierta, la gente del video inclusive se asombraba por la hazaña, pero la protagonista de las cámaras sonreía como si no sintiera absolutamente nada o fuera inmune al aceite hirviendo, yo en lo particular que me cayó una gota en el brazo recientemente y tan solo recordarlo me duele. La historia muestra que la serie de hábitos o costumbres pueden llegar a endurecernos para ciertas cosas y podemos llegar al momento de ya no sentir nada, el meternos en el pecado diariamente cometiendo situaciones irregulares hace que cada día tenga menos temor de hacer lo que hacemos, hasta el punto de no sentir que sea malo inclusive la situación cometida, el pecado cauteriza o cicatriza la conciencia y cada día ya no sentimos nada al hacer lo incorrecto. Los seres humanos estamos tan acostumbrados a las cosas malas, que las cosas correctas parecen ya cosa de tontos, y por eso cada día vemos gente más mala, mas insensibles porque cada día las conciencias sujetas al pecado, dejan de escuchar la voz de Dios. Dios nos habla cada día a través del espíritu santo a nuestras mentes y nos invita a seguirle y obedecerle, mas sin embargo cuando no obedecemos su voz, esa voz se va apagando a tal manera de que llegará el momento en que no escucharemos nada, y ya no podrá haber oportunidad de cambio, muchos de los que ahora están en situaciones en contra de la voluntad de Dios, cometiendo homicidio, robos, chismes, adulterio, fornicación, mentiras, etc., piensan que pueden dejar lo que hacen en cualquier momento y de hecho aseguran que en su momento dejaran esa conducta pecaminosa que mantienen, sin embargo pasa el tiempo tan solo para confirmar que son esclavos de ese pecado que creían poder dominar, ya no saben cómo salir de eso, ni les importa dejarlo tampoco, es decir ya el pecado hizo la cicatriz, fue cauterizada y curada la conciencia, no hay nada que reparar. Si hoy aun escuchas la voz de Dios hablándote a tu conciencia, diciéndote; no sigas haciendo esto o aquello, te ruego en el nombre de Dios que obedezcas hoy, es probable que te duela, que te sientas mal, pero lo superaras y habrá valido la pena, pero de lo contrario llegará el momento donde no sentirás nada y no fue que Dios aprobó tu situación y te entiende en tu pecado, sino que ya su voz no puede tocarte. No dejes que la voz de Dios se apague en ti, no dejes que su clamor se desaparezca y se acaben sus oportunidades para ti, voltéate, levántate y obedece a la voz del señor, al clamor que hoy te dice; deja de seguir pecando, tu sabes lo que estás haciendo, ponte de pie y deja que Dios te ayude, te libere y te salve.

Autor: David Cedeño

Fecha de PublicaciĆ³n: 22-Feb-2018

Volver