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Hacer mucho con muy poco.
Reflexion (Paz Total)

A aquel que es poderoso para hacer infinitamente más que todo cuanto pedimos o entendemos, por el poder que opera en nosotros. Efesios 3:20

Sometidos desde hace tiempo por un ejército innumerable, el pueblo escogido de Dios vivía a escondidas, sin alimento, sin recursos con grandes necesidades, y no porque Dios les hubiese castigado sino exactamente todo lo contrario ellos abandonaron a Dios y Dios les abandono a ellos de acuerdo a sus propias decisiones. La desgracia les seguía día tras día y a pesar de su dolor y sufrimiento ninguno se atrevía a clamar al Dios verdadero, sino que aun seguían suplicando y adorando a sus falsos dioses por una mejoría para su país y sus vidas (quizás como nosotros hoy). Pero la ayuda vino fue de Dios, aunque ellos no la pidieron él no quería verlos sufrir mas así que Dios de nuevo toma la iniciativa, y levantó a un hombre como gran guerrero y líder militar, aunque tan solo era el menor de sus hermanos y de oficio; agricultor, Dios lo escogió como líder de una reforma para el pueblo y para defender de los invasores al pueblo de Dios, sin embargo ante el llamado al pueblo de unirse a él se unieron mas de veintidós mil hombres, esto muestra cuán cansados estaban de sufrir y anhelaban liberarse del sometimiento, pero al final por medio de una selección minuciosa tan solo quedaron trescientos hombres selectos para la batalla, pero que son trescientos contra ciento veinte mil enemigos poderosos? Pues no son nada, pero en las manos de Dios son demasiados. Dios les dio una estrategia de guerra, así que el líder obediente escogido por Dios llamado Gedeón; tan solo obedeció, reunió a sus trescientos hombres y a cada uno les dio un cántaro o vasija de barro y una trompeta, los dividió en tres escuadrones y los ubico en diferentes áreas del campamento enemigo y a media noche cada soldado toco la trompeta, luego quebraron el cántaro donde tenían una antorcha encendida, todo esto lo hicieron simultáneamente a gran voz, tal como Dios lo había ordenado, quizás la orden de Dios parecía ridícula, pero los resultados fueron asombrosos; el ejército enemigo se despertó consternado por el ruido, el fuego y las trompetas, así que emprendieron su huida atemorizados por la confusión y en medio de la misma se mataron entre ellos pensando que su compañero era el enemigo. El simple acto de tocar la trompeta de parte del ejercito mínimo de Gedeón logró mucho mas contra el ejército enemigo y esto no por el sonido de una simple trompeta, sino por el poder de Dios quien dirigía la batalla, y fue el mismo Dios fue quien decidió que se escogieran tan solo a un pequeño grupo de hombres para que cuando obtuvieran la victoria pudiesen reconocer que la victoria no venía de ellos mismos, de su astucia o capacidades bélicas, sino que venían del poder y la fuerza de un ser superior, del único Dios verdadero. El sistema más perfecto, completo y eficaz que el hombre pueda tener para obtener el éxito es nada si Dios no está de su lado, mientras que el tener incluso nada en las manos de Dios es demasiado para lograr grandes cosas. La confianza en Dios y la obediencia a su voluntad, son tan esenciales para el cristiano en su guerra espiritual hoy como lo fueron para Gedeón y Josué en sus batallas pasadas. Mediante las repetidas manifestaciones del poder de Dios, el señor quería mostrarle a su pueblo que su éxito, sus victorias, y su futuro dependían tan solo del mismo Dios y no de sus propias fuerzas. Así como en el pasado ese mismo Dios estuvo dispuesto a lograr grandes cosas por medio de instrumentos débiles e insignificantes, así todo el cielo espera que pidamos sabiduría y fortaleza para lograr grandes cosas en el nombre de Dios; “El es poderoso para hacer infinitamente más que todo cuanto pedimos o entendemos”

Autor: david cedeño

Fecha de Publicación: 04-May-2018

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