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Padres negligentes.

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Reflexion (Paz Total)

El que evita la vara odia a su hijo, Pero el que lo ama lo disciplina con diligencia. Proverbios 13:24

El jefe despidió al empleado por negligente y ladrón, de manera que el contrato laboral terminó abruptamente por la infidelidad del empleado. Al día siguiente la madre del empleado quien conocía al jefe muy bien, le llama y le reclama por la acción de haber despedido a su hijo, el empleador le pregunta a la madre si sabe porque despidió a su hijo? ella le contesta que sabe perfectamente y esta enojadísima por haber tratado a su hijo de esa manera, que según ella no se merecía ese trato, él empleador le pregunta de nuevo; pero sabes todo lo que hizo tu hijo? y ella le responde claro que lo sé, pero tengo que defenderlo porque él es mi hijo. Un grave error que cometen los padres es ponernos del lado de nuestros hijos aunque estén equivocados, solo porque son nuestros hijos, esto es un error gravísimo y es de hecho lo que fomenta la creación de grandes criminales; hijos apoyados por sus padres aunque estén equivocados. Esto es un mal concepto de amar a los hijos. Si bien amar es cuidar, es dar, proteger y suplir, amar no significa apoyar lo incorrecto, tapar lo malo, y defender lo indefendible solo porque es familia. El amor de padre o de madre a veces lo confundimos con abrazos, besos y cosas que dar, consideramos un mal padre a quien no da todo por sus hijos, pero que es lo que realmente debemos dar a nuestros hijos? En la antigüedad un Sacerdote de Dios de nombre Elí, evitó a toda costa corregir a sus hijos, dejándoles hacer lo que querían y sometiéndose él como padre a los designios y deseos de sus hijos, esto desde niños a la edad adulta tenían una conducta indeseable y terrible y ya de grandes no había forma ni manera de corregirlos, su padre rehuía o evitaba reclamar y castigar su conducta terrible, y todo el que le reclamara a él con respecto a la conducta de sus hijos, se convertía en su enemigo, incluso Dios tuvo que enviar un profeta para hacerle un llamado de atención a este sacerdote a que refrenara, castigara y contralara la conducta de sus hijos, sin embargo el amor por sus hijos fue más grande que el amor por Dios, creando unos hijos que fueron la vergüenza y su propia desgracia, tan solo por evitar educarlos correctamente. “Si los que profesan una religión, en vez de hacer esfuerzos fervientes, concienzudos y persistentes para criar a una familia bien ordenada como testimonio que reporta los beneficios de la fe en Dios, son flojos en el gobierno de su casa y toleran los malos deseos de sus hijos, estos obran como el sacerdote Elí y acarrean deshonra a la causa de Cristo, y ruina futura para sí mismos y sus familias. Pero por más grandes que sean los males debidos a la infidelidad paternal en cualquier circunstancia, son diez veces mayores cuando existen en las familias de quienes fueron designados maestros del pueblo. Cuando estos no gobiernan sus propias casas, desvían por su mal ejemplo a muchos del buen camino” PP, pág., 626. En visitas a la cárcel me pareció tan notable el hecho de que tantas mujeres de edad adulta que visitan las cárceles de hombres fueran cristianas profesas, supuse las primeras veces que iban a hacer la obra de Dios en las cárceles, pero por desgracia ellas estaban visitando a sus propios hijos, esto deshonra a Dios, si bien no podemos nosotros decidir la conducta de hombre adulto, pero si podemos influir en la educación, de nuestros hijos pequeños y evitar que esta situación en su edad adulta suceda, tan solo con educación, principios, ejemplo, valores y firmeza de carácter al educar. Amar no es satisfacer todos los deseos de nuestros hijos con la patética excusa de que yo nunca tuve tal o cual cosa, amar es corregir, es educar para el futuro, y si tienes que quitar, castigar, regañar a tus hijos hoy hazlo sin lastima, es por su propio bien, que no te tiemble la mano al hacer lo correcto al educar, es mejor que lloren ellos hoy y no que llores tu mañana. Educa a tus hijos para servir y honrar a Dios y no como si ellos fueran dioses.

Autor: david cedeño

Fecha de Publicación: 11-May-2018

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